La UCV de Chiclayo, UPAO de Trujillo y UNSCH de Huamanga conforman el podio de fútbol. / Foto tomada por: Cedric Bardales

Los Juegos Universitarios Nacionales o Universiada es el máximo torneo a nivel universitario en el país, todo deportista universitario sueña con participar y sobre todo ganarla. Pero sobre todo en los jugadores existe un sentido de orgullo y emoción por la oportunidad de poder representar sus instituciones y eso es lo que estos juegos otorgan, la posibilidad de jugar y ganar en nombre de las que serán sus Alma Mater. Pero hay historias dentro de estos juegos que destacan por sus personajes y trasfondo que llevan.

El orgullo de Huamanga

Previo a esta edición de los juegos la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga no era una universidad que hubiera destacado, se mantenía en el despectivo margen de lo que se esperaba de una universidad nacional de provincia, sin embargo, hubo una actuación esta edición que sin duda se llevó varios reflectores y fue la de un grupo de 18 chicos en la disciplina de fútbol masculino. Con una fase de grupos invicta frente a universidades de la capital como la Universidad de Piura o la USMP, la UNSCH se clasifico líder de grupo para afrontar una fase de eliminación complicada. En 8vos de final les esperaba la UCV de Lima, equipo al que acabaron ganando por un sólido 1-0. La prueba en 4tos de final le tocaría medir contra otra gran universidad de la capital, ni más ni menos que la Universidad de Lima, en este partido la UNSCH ganaría por 3-1, tras el partido el jugador José Ferrúa declararía:

“El sacrificio que han hecho los muchachos hoy, todos estos días, se ha visto reflejado en el campo … el equipo ha sabido sobresalir y sobre todo sacar resultados, que es lo que queremos y estamos seguros de que vamos a pelear por llevarnos el podio, si no es que el título.”

El equipo de Huamanga jugaría semi finales y con eso asegurar la posibilidad de entrar en el podio y ostentar al máximo premio, el oro en su disciplina. En la semifinal se enfrentarían de nuevo a la UCV, pero esta vez seria su filial de Chiclayo, esta vez la UNSCH caería por 4-1, sin embargo, tendrían la oportunidad de disputar un partido por la medalla de bronce contra otra universidad de la capital; UPC. En un partido reñido de principio a fin, sería la UNSCH con un gol en el último suspiro que se llevaría el partido y con ello la medalla de bronce. La algarabía y felicidad se apoderarían del cuadro ayacuchano que veían como su esfuerzo era recompensado. Al término del partido el entrenador de la UNSCH Luis Huamani declararía:

“Yo les doy la confianza a los chicos, y también los chicos me devuelven con estas alegrías, con estos triunfos como les mencionaba anteriormente. Y estoy muy orgulloso y agradecer también a nuestro rector y a la unidad de deporte, que ellos han
hecho lo posible para que todo esto pueda suceder.”

UNSCH celebrando gol / Foto tomada por: Cedric Bardales