Keiko Fujimori y Roberto Sánchez disputaran voto a voto la segunda vuelta electoral (Imagen generada por ChatGPT)
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Estamos a pocos días de iniciar la segunda vuelta electoral entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Esta segunda vuelta esta marcada por una polarización extrema, el llamado enfrentamiento entre “Lima vs provincias”. Esta narrativa no resulta más que dividir aún más el ya roto lazo de unión en nuestro país, el cual solo parece volver a unirse cuando juega la selección de fútbol.

La realidad es que esta elección esta envuelta en el discurso de izquierda contra derecha, específicamente izquierda contra Keiko Fujimori. Roberto Sánchez apareció como la “opción ganadora” para este sector de nuestro país, daba exactamente igual si esta se representaba en figuras como la de Verónica Mendoza, Ricardo Belmont o cualquier otro candidato que tuviese tendencias similares, solo se haría una más profunda campaña hacia el que fuera el elegido, que más la suma de elementos distintivos (como el sombrero de Pedro Castillo) y la inclusión en campaña de personas que representen parte del pueblo (como Antauro Humala), crearían la fórmula perfecta para que saliera elegido. En cambio, Fujimori viene ganando votos desde hace 15 años, forjando un bastión sólido de apoyo popular que, a pesar de todos sus cuestionamientos, parece nunca derrumbarse.

En cuanto a las encuestas, nos encontramos ya en el famoso silencio electoral, sin embargo, tenemos las encuestas publicadas el último domingo, las cuáles, en Ipsos, marcan una ventaja de Keiko Fujimori con 51.4% de los votos frente al 48.6% de Sánchez. Datum, al igual que IPSOS, le da la ventaja a la lideresa de Fuerza Popular frente a Roberto Sánchez (52.9% y 47.1% de los votos respectivamente). Encuestadoras como IEP y CIT ya marcan una diferencia a favor de Fuerza Popular aún mayor. Estas encuestas fueron realizadas antes del último debate presidencial, por lo cual, los indecisos (el cual su porcentaje es alto en todas las encuestas) jugaran un rol importante, pudiendo cambiar los resultados de forma drástica, aún más conociendo el antecedente de la anterior elección, no sorprendería que las cucharas se torciesen para el domingo 7 de junio.
El cambio de panorama tan versátil de lo que dicen las encuestas y lo que refleja el voto en el resultado de las elecciones se debe principalmente al cambio constante de mentalidad por parte de nuestra población y el posicionamiento de tendencias en la semana final. Por ejemplo, el candidato Carlos Álvarez, de País para Todos, hasta la semana previa a la primera vuelta, se encontraba peleando el pase a la segunda vuelta, incluso algunas encuestadoras daban por hecho su pase, sin embargo, el candidato quedó 6to. En esa semana previa, como si se tratara de algo premeditado, los medios de comunicación empezaron a sacarles todos “los trapos sucios” de un momento a otro, los cuales fueron obviados en toda la campaña.

Sin duda, la segunda vuelta electoral esta al rojo vivo, los candidatos lucharán voto a voto la elección y a pesar del resultado que salga, una parte de la población se encontrará en total desacuerdo con estos, lo que podría originar marchas, protestas, una subida del dólar etc. Esta elección puede significar un antes y un después en el futuro de nuestro país. Solo queda en nuestras manos realizar un voto consciente para el desarrollo de nuestro amado Perú.
