[Fuente: United Nations]

Keiko Fujimori dando su discurso en la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas.

Durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, la jefa de Estado reafirmó su posición frente a los principales desafíos del país y planteó una mayor articulación con la comunidad internacional.

La presidenta Keiko Fujimori abordó diversas problemáticas nacionales durante su discurso este 22 de septiembre, en el debate general del 81º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGA). Entre estas, habló sobre la lucha contra el crimen organizado, la institucionalidad democrática, nuevos planes para el sistema educativo y el fortalecimiento de las relaciones internacionales.

En su intervención ante la ONU, ratificó el compromiso de su gestión en materia de relaciones internacionales. La jefa de estado subrayó la urgencia de articular esfuerzos multilaterales bajo un enfoque de respeto mutuo y límites propios. “No necesitamos pensar igual para respetarnos profundamente. El mundo no requiere democracias idénticas, requiere democracias legítimas”, señaló Fujimori. Bajo esta postura soberanista y pragmática, su política exterior promueve una apertura comercial con líderes globales y organismos financieros estables y plenamente integrados a los mercados mundiales. 

La actual mandataria sostuvo que el país está enfrentando una “guerra” contra organizaciones criminales transnacionales vinculadas al narcotráfico y la minería ilegal. Fujimori sostiene que estas entidades criminales son consideradas como grupos terroristas y enemigos ante el estado democrático y los ciudadanos. Para ello, alega que debe de haber una coordinación con nuestros países asociados para poder disolver este poderío bélico y económico de alta prioridad. 

Asimismo, la presidenta dio a entender que busca alcanzar la paz a través de un sistema judicial más firme, equiparando los conceptos de paz y justicia. Afirmó que el Perú logrará la verdadera democracia mediante una justicia firme e imparcial y el respeto a la autonomía e independencia de los poderes del Estado. Además, señaló que la defensa de los derechos humanos no debería terminar “convirtiendo a las víctimas en procesadas y a los victimarios en protegidos”. Esto siendo una referencia directa al reclamo que planteó minutos antes sobre los policías y militares aún procesados por su actuación durante el conflicto armado interno. 

En cuanto a su propuesta de reforma educativa, su visión es usar la educación como una herramienta de transformación social y prevención de violencia y crimen. Según Fujimori, el aprendizaje es un predictor de mejor calidad de vida, porque permite obtener mejores ingresos, hábitos de salud y contribuir a la movilidad social. Además, añade que se optimizarán capacidades de los docentes y la creación de la escuela de directores. Por último, hace énfasis en recuperar el orden y la disciplina en las aulas con el fin de restaurar el principio de respeto a la autoridad y convertirlas en lugares seguros.

La presidenta cierra su discurso señalando la importancia de fortalecer la cooperación entre los países presentes, sin dejar de lado la identidad, tradiciones y la cultura propias de cada nación. En esa línea, planteó la construcción de vínculos firmes que permitan afrontar de manera conjunta las distintas problemáticas y amenazas que afectan a la región. Tras su participación, Fujimori continuará con su agenda internacional, que contempla una reunión bilateral con el presidente de Finlandia, una audiencia oficial con António Guterres y su participación en el encuentro presidencial “Compromiso Regional de Santiago contra la delincuencia organizada transnacional”.

Escrito por Thiago Castañeda, Fabiana Silva, Camila Sancho y Rodrigo Yamunaque